Prepara tu piel para el verano

Se acerca el verano; ¿cómo preparamos nuestra piel para entonces?

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta y que es algo fundamental para el buen estado de la piel, es la alimentación. Llevar una alimentación sana y equilibrada es esencial para mejorar el aspecto de nuestra piel, y contamos con la ventaja de que hay determinados alimentos destinados a proteger nuestra piel de la radiación solar y que favorecen un bronceado natural y más duradero.  En general todos los alimentos ricos en vitamina A son idóneos para estimular la síntesis de melanina en nuestro cuerpo.  El primer consejo que os damos es que el mejor alimento, el que contiene más vitamina A es la zanahoria, seguido por el tomate.

Otro punto importante a tener en cuenta para conseguir que nuestra piel esté perfecta es la hidratación. Beber suficiente agua, sobre todo, durante los meses de verano es vital. Beber mucha agua y tomar mucha.

Para conseguir una mejor hidratación de nuestra piel y aumentar los beneficios de los productos, se recomienda exfoliar la piel para dejarla libre de impurezas y células muertas. De este modo nuestra piel se oxigena, los poros estarán abiertos, y los productos de hidratación o cuidado de la piel que vayamos a aplicarnos, nos funcionarán mucho mejor.

Queda muy bonito lucir un tono bronceado durante el verano, pero quedará más bonito si es un bronceado sano. Es importante que al principio del verano, tengamos mucha más precaución con la exposición del sol. Debemos evitar las horas centrales del día que es cuando la radiación es más peligrosa.

Aunque no vayamos a estar en la playa o la piscina, hay determinadas zonas de nuestro cuerpo que están continuamente expuestas al sol: la cara, el escote y las manos. Es fundamental protegerlas aplicándonos un protector solar adecuado que nos proteja tanto de la radiación UVB como de la UVA.

Utilizando a diario un protector solar con un factor de protección adecuado a nuestra piel, evitaremos la aparición de manchas, imperfecciones y del envejecimiento prematuro de la piel.

Os vamos a resumir en 4 pasos, como debemos preparar nuestra piel:

  1. EXFOLIACIÓN: Como hemos comentado lo primero que debes hacer para que tu piel esté en perfectas condiciones es exfoliarla. Así es, limpiarla correctamente y eliminar todas aquellas impurezas a las que está sometida a diario, sobre todo en el invierno cuando la descuidamos un poco. Es verdad que por el frío no la humectamos como debe. Puedes usar un exfoliante comprado o bien preparar el tuyo propio con azúcar, miel o avena. Lo que buscamos es deshacernos de las células muertas. Puedes adquirir un guante de sisal, eficaz en estos casos, porque a su vez reactiva la circulación de la sangre y reactiva la renovación celular, permitiendo más oxígeno y “aire” para la dermis.
  2. HIDRATACIÓN: El segundo paso es la hidratación profunda. Lo importante es que hidrate la dermis en profundidad, le aporten suavidad y luminosidad y continúen con la limpieza previa. Con los poros ya abiertos, la piel recibe mejor los beneficios de los productos elegidos. Para la cara, una hidratante según el tipo de piel que la proteja de las agresiones externas como el sol, la arena, el viento, etc. Debe quedar fresca, hidratada y resplandeciente.
  3. ALIMENTACIÓN: El tercer paso es seguir una dieta adecuada con alimentos ricos en carbono, que son los ideales en este caso. Por ejemplo, en este grupo encontramos melones, albaricoques, tomates y zanahorias. Estimulan la síntesis de melanina y te ayudan a adquirir un mejor bronceado, más parejo y uniforme. Todas las mañanas, consume en ayunas el zumo de un limón y agua mineral hasta completar un vaso. Y por último, no te olvides de las vitaminas y los antioxidantes, consume pescado como el salmón o la caballa y para vitamina E, aceites vegetales y cereales.
  4. PREVENCIÓN: El último paso de estos cuatro es adquirir color antes de lanzarte al mar o a la piscina y prevenir así posibles quemaduras. ¿Cómo? Con un acercamiento gradual a los rayos UV. Para ello, añade algunos minutos de sol a tu rutina diaria.

Para finalizar sólo podemos decirte que en primavera empieces tomando el sol poco a poco para ir cogiendo algo de color y no llegar como un fantasma en tu primer día de playa o piscina, ten mucho cuidado y ve de forma paulatina incorporando hábitos de bronceado. Siguiendo estos consejos os podemos asegurar un bronceado expectacular y brillante.

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